San Felipe, Yucatán; 5 de enero de 2019 (ACOM).- Este sábado, agentes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) hicieron un recorrido de inspección en terrenos de la reserva Ría Lagartos clausurados por la misma dependencia.

Apoyados por personal de Marina, y policías federales y estatales, elementos de la Profepa acudieron alrededor de las dos de la tarde para verificar reportes de trabajos en su interior.

Un reportero de ACOM estuvo presente durante la operación y constató que en dicha obra ya hay hasta caminos hechos con tierra blanca.

Como se recordará, los trabajos de construcción de calles fueron suspendidos en octubre de 2018, tras varias denuncias de tala de 4,880 metros cuadrados de mangle que se encuentra en el polígono de la reserva estatal de Dzilam de Bravo.

En noviembre del 2018, la dependencia federal presentó una denuncia penal ante la PGR contra del síndico de San Felipe, Antonio Marrufo López, y otras personas, consideradas presuntas responsables por los delitos cometidos en la localidad.

De acuerdo con Profepa los antes mencionados podrían ser responsables de las actividades de desmonte, eliminación de vegetación natural, corte, arranque, derribo o tala, así como cambio de uso de suelo en terrenos forestales para el relleno de un humedal, actividades tipificadas como delito en el artículo 418 del Código Penal Federal (CPF).

Además, del daño a los ejemplares de mangle, delito contemplado en el artículo 420 fracción V del CPF, el cual protege a ejemplares de especies silvestres considerados amenazados, como en el caso del manglar. Lo anterior, debido a que se detectó afectación de ejemplares de mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro (Avicennia germinans) y mangle botoncillo (Conocarpus erectus), listados en la norma oficial mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, en la categoría de especies Amenazadas (A).

Este día los inspectores de la Profepa únicamente recorrieron el lugar por menos de una hora, posteriormente se retiraron.

Llamó la atención que el personal de la Procuraduría no colocó sellos de clausura, ni cintas para restringir el paso.