Mocochá, Yucatán; 10 de Noviembre (ACOM).- «A mi hijo lo mataron los policías», fueron las primeras palabras de Roque Jacinto López Cauich, tras enterarse que su hijo Osmar López había muerto de asfixia mecánica por estrangulamiento en un retén ubicado en Progreso.

El pasado 3 de noviembre elementos de la policía estatal detuvieron entre Telchac Puerto y Chicxulub a Osmar, a quien presuntamente le habían encontrado dos bolsas de un polvo blanco similar a la cocaína, y minutos después en su traslado a los separos de la SSP se informó que llegó muerto, al parecer por un infarto fulminante.

López Cauich dijo que la Fiscalía le entregó el resultado de una primera autopsia en la que se indicaba que la causa de la muerte fue por asfixia mecánica por estrangulamiento.

Señaló que en la carpeta de investigación H1-00024/2020, a la cual tuvo acceso, logró leer que su hijo, antes de morir, fue torturado y estrangulado, así como la declaración de nueve agentes que estuvieron involucrados, entre ellos paramédicos.

«Primero me dijeron que mi hijo murió de un infarto, pero al ver el cuerpo con la nariz despedazada y marcas en el cuerpo, solicité una nueva autopsia», agregó.

Y es que la segunda autopsia arrojó un resultado totalmente diferente. El acta, firmada por el médico legista Guilbardo Antonio Carrillo dictaminó que la causa de muerte fue asfixia mecánica por estrangulamiento.

«Solo quiero justicia por la muerte de mi hijo, ya son muchos los muertos a manos de la policía estatal, le hago un llamado al comandante (Luis Felipe) Saidén Ojeda para que por primera vez tome carta en el asunto y esclarezca esta situación», clamó el padre de Osmar.

«A mi hijo lo mataron los policías estatales, eso no es justo, si tenia droga como ellos dicen, era consignarlo, no matarlo», lamentó.