Kimbilá, Yucatán, 1 de diciembre de 2021 (ACOM).-Ayer las ánimas de los fieles difuntos se despidieron después de estar de visita; tiempo en el que convivieron y fueron recordados por sus seres queridos con ofrendas y rezos.

Doña Guadalupe Oxte Moo fiel a la tradición que le enseñaron sus abuelos y padres sobre el cariño y el respeto que debe guardar con los seres queridos que la anteceden en el viaje sin retorno, por lo que salió frente a su predio a prender el cabo de las velas que uso durante el mes de noviembre en el altar a los fieles difuntos y que en este último día les servirá las ánimas para encontrar el camino de regreso, ya que las velas simbolizan la luz que los guía y para que sepan que hasta el último momento de estas fiestas están presentes en sus corazones.

Pero este día 30 también fue de organizar la elaboración de los pibes de pollo y espolón que se ofrendara en el altar y que marca la convivencia familiar con la de los recuerdos de los parientes ya fallecidos.

También se dice que los pibes que se hacen el día 30 será para que se puedan alimentar hasta llegar a su destino y que por ellos es importante hacer pibes en este día.
Esta bella tradición sigue uniendo a las familias que comparten comida y recuerdos por una tradición cultural que se niega a sucumbir a la transculturización que un mundo más global por la era de las comunicaciones tecnológicas.

Así como doña Guadalupe muchas otras familias salieron a despedir a sus seres queridos con el encendido de las velas que iluminan el camino de las áminas.





