La erosión en las playas de Progreso continúa avanzando y ya afecta la actividad turística en el Malecón tradicional, donde comerciantes y trabajadores reportan una importante reducción de la franja de arena.
La erosión en las playas de Progreso mantiene en alerta a prestadores de servicios turísticos del Malecón tradicional, quienes aseguran que la pérdida de arena ha reducido el espacio disponible para visitantes y afecta directamente la operación de restaurantes y comercios durante la temporada vacacional.

Erosión en las playas de Progreso impacta al sector turístico
De acuerdo con trabajadores de la zona, actualmente permanecen aproximadamente cinco metros de playa frente al Malecón tradicional, una superficie considerablemente menor a la de años anteriores.
Antes, algunos restaurantes instalaban hasta 60 mesas y sillas sobre la arena. Hoy, debido a la reducción de la franja de playa, apenas pueden colocar cerca de la mitad, lo que limita la atención de turistas y disminuye las oportunidades de ingreso para quienes dependen de esta actividad.

Trabajadores piden soluciones ante el avance del fenómeno
La incertidumbre también crece entre quienes laboran en el puerto. Julio Martínez Hernández, mesero con más de 30 años de experiencia, expresó su preocupación por el futuro de quienes dependen del turismo.
El trabajador señaló que, pese a la instalación de geotubos textiles en el Malecón tradicional desde el año pasado, la erosión continúa avanzando y ya ha ganado varios metros en distintos puntos del litoral.

Preocupa el futuro de las playas de Progreso
Según la experiencia de los trabajadores, el fenómeno comenzó a observarse en la zona de Chicxulub y posteriormente alcanzó las playas de Progreso. Además, consideran que la erosión ahora avanza hacia el poniente y podría extenderse hasta la zona de los arcos si mantiene el comportamiento registrado en los últimos meses.
La pérdida de arena mantiene la preocupación entre comerciantes y trabajadores, quienes esperan conocer las medidas que podrían implementarse para proteger la costa y garantizar la continuidad de la actividad turística en el puerto.

