Celestún, Yucatán, 22 de marzo de 2023 (ACOM).– Cuando los pueblos se unen para hacer justicia, logran traspasar fronteras, tal como ocurrió con pobladores vecinos al ‘pescar‘ a un peligroso ratero en Isla Arena, Campeche.
Si así, como lo leen este singular asaltante, se las ingenió para recorrer más de 60 kilómetros e incluso arribó nadando hasta dicha ínsula.

Francisco H.S., de 27 años, (a) «El Pancho« es oriundo de Alvarado, Veracruz, era avecindado en la comunidad de Sisal, pero al poco tiempo de asentarse el hombre mostró sus largas uñas para comenzar a hacer de las suyas y poner en jaque a esta comisaría de Hunucmá.
Pancho comió bote varias veces, pero en vez de que se calme, aumentó su maldad, ya había robado a casas-habitación y tiendas. Panchito llegó al grado de despojar a turistas solitarios y finalmente, el pasado 17 de marzo, se pasó de fumar la cola del diablo y, con un arma blanca, ingresó a un domicilio de la calle 21 entre 42 y 44, del pueblo mágico, donde incluso amenazó con darle cuello a una mujer.

Ese día se implementó un fuerte operativo al frente, decenas de sisaleños que buscaban hasta en la arena y maleza, pero el ávido ratero se escabullo por la costa con rumbo hacia Palmar.
Mientras los polis en sus retenes revisaban a diestra y siniestra a todo tipo de vehículos. El maleante ya había recorrido varios kilómetros costeando con dirección hacia Celestún. Incluso al día siguiente, un pescador celestunense que estaba cerca del litoral, pensó que había salvado a un naufrago que llegó nadando a su lancha, por lo cual tras pedirle auxilio el pobre joven, lo abordaron para darle un aventón al puerto de abrigo.

Sin embargo, los celestunenses, ya habían recibido el boletín de sus vecinos de Sisal, por lo que el sujeto de marras fue visto merodeando el refugio pesquero. Los porteños igual iniciaron la cacería, y de nueva cuenta se escondió para salir por la zona bajo de Venecia que atraviesa la frontera con el vecino Estado, y nadar con dirección a la Isla.
Ahí los isleños fueron avisados, logrando así, acorralar al recién apodado «Pancho Houidini« y llevar amarrado en una embarcación con rumbo a este municipio costero, en el cual finalmente lo ceden a las autoridades para los procedimientos legales. Como dato curioso, $5 mil pesos en efectivo habían ofrecido en redes sociales a quien, de información de su paradero del veracruzano, pero se ignora si realmente fue pagado a los que lo capturaron





