Kinchil, Yucatán, 10 de agosto de 2022 (ACOM).- Una milagrosa volcadura de una familia de turistas se sobrellevaron cuando al guiador se le amarró la guía de un automóvil Sentra, provocando que se salga muy cerca donde hace unas semanas se escribió una tragedia de la Kinchil–Celestún.

Lo que dejó boquiabierto a los cuerpos de emergencia que acudieron al auxilio de los tabasqueños, fue que descubrieron un pedazo de madera atravesado en la cabecera del conductor, como de esas películas de Destino Final.

Por suerte, el guiador Juan José López Rodríguez, de 40 años, emergió sin ningún rasguño. Asimismo, su esposa de 36, e hijas de 8 y 12 años respectivamente, solo resultaron con algunos golpes, pero no ameritaron su traslado a un nosocomio de la capital yucateca.

De acuerdo a lo contado por el conductor, a la altura del kilómetro 51, el volante se puso duro, y empezó a brincar, por lo que no pudo controlar y se terminó saliendo de su costado derecho hasta volcar en los matorrales.

Don «Juanjo» dijo asombrado, no sabe en qué momento «la estaca» atravesó el asiento, aparte tenían puesto el cinturón de seguridad, lo mismo que su familia. Los mismos polis le dijeron volviste a nacer, no es tu hora, aquí cerca, es decir a la altura del ‘kilo’ 50, en un encontronazo brutal, dejo como saldo 5 personas muertas, hace casi un mes.





